Un pequeño museo bajo la plaza de Campo Valdés, en el borde de Cimadevilla, que enseña los restos de las termas públicas que tuvo Gijón en el siglo I: las piscinas, los suelos de calefacción por debajo y parte del sistema de canalización, todo visible caminando sobre pasarelas de cristal.
Se visita en poco tiempo y sirve para entender por qué bajo Cimadevilla hay tanto resto romano: aquí estuvo el barrio de baños de la ciudad, junto al puerto y la playa, y las termas siguieron en uso varios siglos.
Está a un paso de la subida al cerro de Santa Catalina y de la Plaza Mayor: encaja bien como parada corta dentro del paseo por el casco antiguo.
Un poco de historia
Las termas se descubrieron en 1903 durante unas obras y se excavaron en varias campañas a lo largo del siglo XX. Databan del siglo I y estuvieron en uso varios siglos, como baños públicos junto al núcleo romano de Gijón. El museo que las protege y musealiza, obra del arquitecto Rafael Moneo, se inauguró en 1995.
- Desde la casa
- 30 min en coche
- Duración
- 45 min
- Entrada
- 2,5 €
Cómo llegar
Antes de ir
- En temporada alta, de abril a septiembre, cierra los lunes; el resto del año se puede visitar cualquier día de la semana.
- Los domingos la entrada es gratuita; el resto de días hay tarifa reducida para grupos, jubilados, menores de 16 años y estudiantes.
- Es una visita corta, de menos de una hora: combina bien con la subida a Cimadevilla en el mismo paseo.
Precios y horarios se enlazan a la fuente oficial, nunca se copian a la web.

